
Una idea que nació en familia.
Somos Celeste y Javier Strada. Somos hermanos, hijos de Graciela, y compartimos la inquietud de crear nuevas maneras de aprender, participar y transformar ideas en experiencias.
Juegos Locos Bajitos nació durante unas vacaciones en la costa argentina, en 2026. Entre recuerdos, charlas e ideas apareció una pregunta que le dio sentido al proyecto.
¿Y si pudiéramos llevar a nuevos formatos esa experiencia que mamá lograba crear en el aula, para que su manera de enseñar, involucrar y despertar curiosidad trascendiera y pudiera ser vivida por nuevas generaciones?
Esa pregunta fue el punto de partida. Así comenzamos a transformar su legado educativo en juegos, simulaciones y experiencias que invitan a participar, tomar decisiones, compartir miradas y aprender haciendo.

“¡Nada es imposible!”
En esas mismas vacaciones, quisimos comprar unos churros en la playa. Al momento de pagar por transferencia, no había señal de celular y no podíamos hacer el pago.
El churrero nos dijo que no nos preocupáramos, que nos regalaba los churros. Después agregó: “Además, tengo algo para vos”, y nos entregó el pequeño papel que aparece en la fotografía.
En ese momento, la frase tuvo un sentido muy concreto. Como fanático de La Renga, Javier quería encontrar a Tete Iglesias, bajista de la banda, porque sabíamos que estaba en la zona y quería sacarse una foto con él. Llevábamos un rato buscándolo sin éxito cuando apareció aquel papel. Poco después, finalmente dimos con Tete y conseguimos la foto.
Pero “Nada es imposible” no quedó asociado solamente a esa pequeña búsqueda. Los dos lo sentimos también como un mensaje de mamá: una invitación a seguir buscando, a confiar en una idea que recién comenzaba a tomar forma y a animarnos a crear aquello que todavía no existía.
Juegos Locos Bajitos es un proyecto hecho en familia, con curiosidad y con la convicción de que aprender también puede ser jugar.
Entrar jugando. Salir pensando.