Esa fue la experiencia desarrollada en la cátedra de Gestión de la Producción, donde los propios estudiantes de la Tecnicatura Superior en Gestión de Organizaciones participaron en la creación de un mazo de cartas utilizando FSE – Fábrica de Situaciones y Experiencias.

Luego de trabajar los contenidos teóricos de la materia, la propuesta fue que los alumnos los llevaran a situaciones concretas. Para crear cada carta tuvieron que imaginar un contexto productivo, identificar un problema o decisión, plantear diferentes alternativas y determinar cuál de ellas representaba mejor los conceptos aprendidos.

De esta manera, diseñar la carta se convirtió en parte del aprendizaje. Para crear una buena situación no alcanzaba con recordar una definición: había que comprender el concepto, interpretarlo y ser capaz de aplicarlo a un caso concreto.

Pero el proceso no terminó con la creación.

Las situaciones desarrolladas por los estudiantes pasaron a formar parte de un mazo de Gestión de la Producción, que luego puede utilizarse para jugar, repasar contenidos y entrenar la toma de decisiones a partir de los temas trabajados en clase.

Así se genera un ciclo diferente: aprender el concepto, transformarlo en una situación, desafiar a otros a resolverla y volver a aprender jugando con las situaciones creadas por el grupo.

La experiencia muestra una de las posibilidades que buscamos explorar con FSE en educación: que los estudiantes puedan pasar de ser solamente receptores de contenidos a convertirse también en creadores de experiencias de aprendizaje.

Porque cuando un concepto puede llevarse a una decisión concreta, empieza a dejar de ser solamente teoría.

Decisiones en juego. Aprendizaje visible.